
Quien iba a creer que la mañana, esa inmóvil y fresca,
Los esperara con el sol bajo el bolsillo,
Y un suspiro de pájaros?.
Una bandada blanca,
Que se trasladó, con su brío cósmico,
Para alcanzar la montaña verde,
Esa de primavera naciente
Que escondía el tesoro de los helechos bajo el agua?
Quien iba a creer que el botón de su chaqueta vieja y gastada,
Caería por un ojal de un abrazo roto,
Para mostrarle el valle de arroz,
Ese que parece laguna imperecedera,
Donde se bañaron los zancudos de la media tarde,
Esos que el leñador espantó con su humo?
Quien iba a creer que la luna de esa noche,
Los arrastrara hacia el centro abismo de una nube de castañas?
Cuando los arboles de hojas rojas,
Se deshojaron en el olvido?
Mientras un molino rubio,
Dirigía los vientos de una tarde de frio?...
Quien iba a creerlo?
Quien?...