
Tal vez porque el día, está de ojos abiertos
Y éste frío mustio pega más fuerte,
que la luna en un faro de mar.
Tal vez porque mi ventana y esta chimenea vieja,
Son lo más cierto en ésta sombra de té y tino.
Y más cierta que cualquier olvido roto.
Ese que se quedó tirado en esas veredas de lluvia y abandono
Entre sudor y acopio.
Las calles se quedaron mudas,
Tal vez fue la Brisa que congeló todo,
Hasta tus pasos y su fervor rojo.